Lenguaje no sexista en la comunicación

Un recurso cada vez más utilizado por las marcas

Algo está cambiando en nuestra sociedad y sus valores ya que, cada vez más marcas están aplicando la perspectiva de género en sus comunicaciones empleando un lenguaje no sexista o inclusivo. Puede que hayan caído en la cuenta que dirigirse a las mujeres en femenino es mucho más eficaz y así lo demuestran los resultados comerciales, aunque no siempre sea fácil, aplicarlo a un slogan publicitario o un claim.

Según La Real Academia Española (RAE), basta con utilizar el uso genérico masculino para dirigirse a ambos sexos. No obstante, las personas que defienden el lenguaje inclusivo señalan que se trata de algo mucho más profundo que la mera preferencia ortográfica, se trata de una forma de reivindicar la igualdad de género a través del lenguaje.

Cómo usar un lenguaje inclusivo

Aplicando la perspectiva de género, las marcas están pasando de ser entes asépticos y objetivos a expresar claramente su filosofía, sus valores, sus actuaciones y su contribución con el progreso social. Sin embargo, aunque aparentemente pueda parecer algo sencillo, lo cierto es que no lo es en absoluto, sobre todo cuando queremos realizar slogans con gancho, frases cortas o narrar toda una historia en menos de 30 segundos.

Emplear un lenguaje no sexista consiste en sustituir o transformar aquellas palabras sensibles de excluir a la población femenina, por aquellas que las incluyan. Existen varias maneras de hacerlo pero en Grupo Imagine nos decantamos por evitar mencionar el género, es decir, en vez de “Hola a todos” sustituirlo por “Hola a todo el mundo” o repetir el término sustantivo en masculino y femenino pero sin duplicar los adjetivos “apreciados amigos y amigas”

Hay quien se decanta por la duplicidad total “apreciados, apreciadas amigos y amigas” pero es farragoso, pesado y nada eficaz de cara a obtener una lectura y comprensión del mensaje por parte de los y las receptores.

También utilizamos los sustantivos unisex acabados en e o ente “la o el gerente” incluso “la jefe o la jefe” porque es correcto y, jamás de los jamases, palabros descabellados como todes, todxs u otra serie de lidenzas que cada vez leemos mas en redes sociales.

Que en lenguaje tenga género no es un defecto es una riqueza que debemos potenciar y que influirá positivamente en las personas receptoras de nuestra comunicación ya que se identificarán con la misma, “hablamos el mismo idioma”.  Eso, el mismo idioma, no una jerga inventada, rídicula llena de, miembras y todes y bobes que lejos de incorporar a la mujer en una sociedad igualitaria, potencia la burla de las iniciativas de género.

En Imagine siempre hemos sido conscientes de ello y como otras agencias y medios de comunicación colaboramos con Emakunde y el observatorio Begira para potenciar un uso correcto de la lengua que ayude, al tiempo, a la transformación de nuestra sociedad en un ente sin discriminaciones.